Te has preguntado "¿Qué pasaría
si...?", Si fuésemos personas de instinto nuestra vida o sería el jodido
cielo o el caliente infierno, besaríamos a quien nos plazca, dormiríamos con
quien se nos plante en gana, sin pensar en qué ocurrirá después, me pregunto si
fuésemos felices haciendo todo lo que alguna vez reprimimos, ¿Las familias
seguirían unidas?, ¿Tendríamos amigos?, ¿Tendríamos pareja estable?.
Una persona como yo no sería feliz, si hiciera lo
que mis principios ahogan, estaría sola. Mis manos tocarían tantas texturas que
no sabría elegir mi preferida, los besos serían parte de la formalidad, tendría
muchos amantes, pero ninguno se quedaría, me odiaría a mí misma porque mis
principios seguirían gritando, rasguñando y torturando mi alma... No puedo
liberar mis instintos, porque soy esclava de mis pensamientos.
-¿Te contentas con sólo uno? -Interrumpió el unicornio morado.
-Hola, buenos días, hace tiempo que no te veía, mis heridas están cerradas
y mis noches en paz- Respondí.
-Yo no soy quien tú crees, soy la tortura, el verdugo, el miedo, tu
debilidad, soy a quien calla tu alma y quien manda tus piernas-
-Me gustabas cuando sólo eras un compañero de terapia-
-La terapia es para niños, tú ya te puedes divertir...-
No puedo contentar al
unicornio, no soy buena compañía, mis manos son torpes y ásperas, mis
pensamientos rápidos pero equivocados, mi cabeza un torbellino que hace poco se
ha despertado, ¡Cállenla por favor!, lo necesito a él para sobrevivir, uno vale
más que mil, pero la experiencia vale cualquier precio. Es un precio muy
elevado, el cual no estoy dispuesta a pagar.
-Entonces, ¿Te contentas con sólo uno? -
-Si -
-Que aburrido...-